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Música impresionista: guía completa

La música, como el resto de las artes, evoluciona cada cierto tiempo y se adapta a los pensamientos de las formas de vida propias de la generación a la que representa. Esto se debe a que el arte no solo se considera un entretenimiento, sino que además este debe reflejar los contextos temporales y sentimentales de cada momento histórico y de los individuos que viven en ella.

El impresionismo es una de las corrientes más importantes que surgieron durante el siglo XIX y, como consecuencia de este, también podemos encontrar con que muchas de sus características se extrapolan a la música. Por este motivo, nace la música impresionista, un estilo muy concreto que busca exponer los deseos de las personas, entre otros aspectos fundamentales que mencionamos a continuación.

Si quieres conocer qué es el impresionismo musical y descubrir las características principales de esta corriente, a continuación te traemos toda esta información en una pequeña guía sobre la música impresionista. Además, como cada etapa histórica, también queremos hablarte de los mejores compositores de la música impresionista, los que sin duda marcaron un antes y un después en esta corriente. 

¿Qué es el impresionismo musical?

Como bien hemos comentado, el impresionismo musical nace directamente como una consecuencia de la corriente del impresionismo que surgió durante el siglo XIX entre los años 1860 y 1910 en Francia. El impresionismo, de esta forma, es una ideología que busca exaltar lo natural y que, por lo tanto, rechaza el romanticismo anterior. Con todo esto, el resultado es acercar a la sociedad moderna a una realidad mucho más contemporánea y vanguardista.

Con esta ideología tan potente, el impresionismo dejó su huella y su marca en todas las artes del momento como la pintura, la literatura y la música. Aunque existen aquellos que dicen que el impresionismo musical no existe como tal, lo cierto es que sí que podemos ver un pequeño cambio y una reacción en el arte de la música antes y después del nacimiento del impresionismo.

De esta manera, la música impresionista nace como respuesta a la pintura expresionista y lo que propone es una libertad absoluta, tanto armónica como rítmica. Pese a que sí que se respetan unas reglas básicas, el resto otorga a los autores la facilidad para crear composiciones completamente propias, puesto que ofrece la oportunidad de experimentar en cualquier ámbito posible. Teniendo esto en consideración, podemos decir que la característica más importante del impresionismo es sobre todo la libertad para desarrollar la creatividad.

Este tipo de movimiento artístico, por lo tanto, supuso la aparición de artistas que han marcado la historia y generó una tendencia importantísima en la que se intentaba representar la pureza de sentimientos mediante la música. La representación de la naturaleza, como ya hemos dicho, también era esencial en este movimiento, de modo que se intentaba extrapolar una melodía y unos sonidos para describir y evocar armonías naturales.

Características de la música impresionista

Con todo esto, claro como puedes imaginarte, las características de la música impresionista nacen directamente de las características del impresionismo en general. Aunque estas se adaptan a su medio, que, en este caso, es el musical, la idea general se mantiene en cualquiera que sea la expresión artística. Por lo tanto, tenemos que hablar de que en el ámbito musical se buscaba, sobre todo, lo que mencionamos a continuación.

  • Su desarrollo se dio principalmente en Francia y en España, aunque abarcó todo el territorio europeo.
  • Parte de la ideología del impresionismo se basaba en dejar plasmado cualquier suceso momentáneo o pasajero para que perdurase en el tiempo.
  • De esta misma forma, el impresionismo trata de utilizar sobre todo trazos y sonidos sutiles que insinúen más que demuestren. En la música, esto se transmite de forma que muchos sonidos resultan ambiguos, distorsionados y muy suaves, hasta el punto de que quien lo escucha puede dejarse llevar por ellos y sacar sus propias conclusiones. Toda música impresionista es interpretativa por cada individuo.
  • La base del impresionismo, sobre todo, es la completa libertad a la hora de ser creativos, lo que se muestra en las partituras de los grandes exponentes de este género.
  • Parte de esta libertad se muestra en el tempo musical. De esta forma se intenta otorgar a las creaciones una cualidad cantable en unas ocasiones, mientras que en otras se juega con la aceleración y desaceleración de las notas musicales para adaptarse a los deseos del intérprete.
  • El timbre también se ve afectado, ya que se intenta encontrar una tonalidad y melodía bella con la que otorgarle al sonido más gracia y gusto.
  • La música, asimismo, toma un papel interpretativo, en el sentido de que trata de crear paisajes o imágenes mentales. De modo que otra característica es que la música trata de evocar todo lo posible.
  • Ya hemos mencionado que otro de los rasgos del impresionismo musical es el hecho de que se otorga una libertad armónica y rítmica. Antiguamente, se medía la métrica al mínimo detalle, pero desde este momento se permite una manipulación libre para crear sonidos diferentes.
  • Como consecuencia de esta libertad también se retoman escalas inutilizadas hasta ese momento. Esto permite que ya no sean únicamente las escalas mayores y menores las protagonistas de las composiciones, sino que se entremezclan todas entre sí. 
  • La representación de los sentimientos y de la naturaleza se vuelve perceptiva, ya que no se trata de describir nada con exactitud, sino que se busca de nuevo evocar y ofrecer libertad interpretativa.
  • Muchas nociones teóricas se apartan para buscar sonidos sentimentales y sonoros cuya armonía sea libre para poder inspirar sentimientos o imágenes distintas de persona a persona.
  • Todo esto deriva en la experimentación con instrumentos menos usados, como pueden ser el arpa o el glockenspiel, así como otros más melosos.

Compositores destacados de música impresionista

Tal y como sucede con todos los movimientos artísticos, cada corriente cuenta con figuras célebres que destacan en sus ámbitos. En el apartado musical, si atendemos a los máximos exponentes de la música impresionista, podemos hablar de figuras muy distintas; la mayoría de ellas francesas y españolas, que son las que mencionamos a continuación:

Manuel de Falla

Uno de los autores más conocidos de la música impresionista en España y uno de los compositores más importantes de nuestro país. Fue justo durante este auge del impresionismo por toda Europa que Manuel de Falla logró darle salida a sus composiciones más espectaculares.

La belleza de sus creaciones nace directamente del hecho que combina elementos folclóricos andaluces y castellanos con la música más clásica, algo que sin duda no solo da a conocer la tradición española, sino que le otorgó un estilo muy propio y personal. Fue sobre todo cuando Manuel de Falla se trasladó a la capital parisina que otro de los exponentes más importantes de la música impresionista, Claude Debussy, lo introdujo en los círculos musicales de la ciudad, algo que ayudó todavía más a Manuel de Falla a destacar en el ámbito europeo.

Realizó distintos viajes por otras capitales europeas, en las cuales fue capaz de exponer su música y de extender su obra fuera de España. Si hablamos de algunas de sus mejores obras podemos mencionar la pantomima El amor brujo o El sombrero de tres picos, entre otras.

Maurice Ravel

Otro de los pioneros de esta música impresionista, francés de padre y español de madre, cuenta con esta doble vertiente que se refleja en todas sus obras. Para muchos, Mauriz rabel es uno de los maestros de la orquestación de la historia, ya que es capaz de equilibrar sus partituras musicales con escrituras formales y una expresividad altamente sentimental.

Sus composiciones más destacadas son para obras orquestales y piezas de piano, la mayoría de ellas revolucionarias para su tiempo y época, y que han marcado un antes y un después para sus coetáneos y todos los que vinieron a posteriori. Su herencia es una de las más grandes, puesto que, además, en sus obras puede entreverse su personalidad, algo que muchos han imitado pero nadie ha podido superar.

Claude Debussy

Otra de las figuras más importantes de esta época y el que se considera por muchos el fundador del movimiento impresionista musical, este pianista y compositor francés destacó por encima del resto. Claude Debussy llegó a rechazar considerarse así mismo como un compositor de música impresionista, sin embargo, en la actualidad se lo estudia como uno de sus máximos exponentes.

Uno de los que más experimentó con la música durante toda esta etapa. Tenía la intención de romper las estructuras más clásicas, como la sinfonía, para buscar sonidos únicos y originales. Fue compositor de diversas obras vocales orquestales y para piano y llegó a tocar los géneros de ópera, música de cámara, música incidental o música solista.

Ya destacó en sus inicios en el conservatorio; se convirtió en un alumno excelente y luego en un compositor excelente que marcó el trabajo de muchos de sus coetáneos. Fue a mediados de su vida y de su carrera cuando despuntó, ya que la mayoría de sus obras conocidas son de esa época. Destacó por combinar todas las artes creativas. De su música podemos decir que utilizaba melodías típicas del folklore primitivo y la época medieval, que rompió la tradición de tres siglos sobre la tonalidad armónica y que eliminó también la progresión armónica de sus obras. 

Isaac Albéniz

Otro artista español, considerado en su tiempo como un prodigio musical, fue compositor y pianista y se enfocó principalmente en el ámbito de las obras teatrales operativas. De esta manera, Isaac Albéniz escribía zarzuelas y canciones, siendo algunas de sus obras más importantes Merlín, Pepita Jiménez o Asturias.

Al igual que sucedió con Manuel de Falla, Isaac Albéniz también viajó a París, donde descubrió las tendencias europeas, aunque no se estableció en la capital parisina. Terminó viviendo durante una época en Londres, donde destacó al crear distintas adaptaciones de comedias musicales. Durante una década, se trasladaba de Londres a París para crear distintas producciones musicales para los escenarios.

Erik Satie

Conocido no solo por ser uno de los músicos impresionistas más importantes de la época, sino también por ser el precursor del minimalismo, es una figura bastante influyente en la historia musical. Fue uno de los principales músicos que creaba composiciones para el teatro del absurdo y la música repetitiva. Gran amigo de su coetáneo Mauris Ravel, fue admirado por la mayoría de compositores de la época.

Llegó a publicar su trabajo con seudónimos varios, además de bajo su propio nombre, lo que también nos lleva a pensar que, en cierto punto de subida, no se sentía demasiado orgulloso de ciertas de sus composiciones. Aunque el resto de músicos impresionistas de la época lo admiraban sobremanera.

Si hablamos de algunas de sus obras más conocidas podemos mencionar Verdaderos Preludios Blandos, Embriones Disecados, Descripciones Automáticas, y la Sonatina Burocrática, entre otras obras célebres. 

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