Música programática: guía completa

La música es una experiencia individual, ya que cada canción puede transportarnos a parajes, momentos o situaciones muy diferentes. Sin embargo, aunque esta idea de que la música evoca en muchas ocasiones es accidental, puesto que, como decimos, se asocia a momentos individuales y personales, en otros casos nos encontramos con que este es el propósito principal de la música.
En la actualidad, existen distintos tipos de músicas, ya que cada creación tiene un propósito y una finalidad diferente. Si en algún momento te has preguntado por qué ciertas canciones tienen la capacidad de inspirar y de evocar, en este artículo queremos hablarte de la música programática que es a la que hace referencia este tipo de composiciones.
Por ello, si eres un amante de la música, te interesará conocer qué es la música programática y cuáles son sus categorías, características y funciones. Con todo esto, serás capaz de o bien crear composiciones musicales que encajen en esta categoría o entender nada más escuchas una canción programática que pertenece a este tipo de modalidad musical.
¿Qué es la música programática?
Tal y como hemos comentado, la música programática es aquella composición u obra que se ha creado con el propósito de expresar una idea o imagen que va más allá de la propia melodía musical. Lo que queremos decir con esto es que la música programática generalmente evoca distintas situaciones, como puede ser, por ejemplo, una batalla, un sentimiento, una imagen concreta, etcétera. Así pues, la música programática es justamente lo opuesto a la música absoluta, que es la que simplemente busca centrarse en la musicalidad de una obra.
Con todo esto, podemos entender que la música programática tiene un carácter similar al de un lenguaje propio, ya que esta busca ser entendida como una composición que referencia algo más allá de esta misma creación. Así pues, en este tipo de composiciones con la música programática convergen distintas artes, puesto que existe una motivación fuera de la propia composición musical.
La música programática, por lo tanto, siempre es instrumental y en ningún momento vamos a encontrar que existe letra. El enfoque en estos casos va a ser siempre la melodía y la propia composición. Ya que, como decimos, la función principal no es contar una historia, sino más bien referenciarla o evocarla. Cuando escuchamos música programática inmediatamente nos transportamos a otro momento o lugar, puesto que este es el propósito principal de esta modalidad musical.
Nacimiento de la música programática
Aunque sabemos que la música existe desde el principio de los tiempos, el uso que se le ha dado ha ido variando conforme hemos avanzado en la historia y nuestras necesidades evolutivas se han ido plasmando. La música programática quizás puede tener su origen en el Renacimiento con figuras como, por ejemplo, Martín Pearson o William Byrd. En el caso del último compositor, el propósito principal al crear una de sus grandes obras conocida con el nombre de La Batalla fue la de evocar una marcha de Infantería con la utilización de flautas, tamales, trompetas y gaitas.
Durante el barroco, el clasicismo y el romanticismo fue cuando se exploraron todavía más estas ideas y por eso se entiende que precisamente es en esta última etapa cuando más floreció la música programática. Durante el romanticismo se buscaba evocar en el oyente distintas experiencias, y esto se exploró considerablemente durante las distintas óperas de Richard Wagner. En este momento, la música programática se conocía como música descriptiva, ya que sobre todo, fue aquí cuando comenzó a revalorizarse la música instrumental.
Aunque en la actualidad podemos entender la música programática como la música que se crea para el cine, lo cierto es que no tiene por qué ser exactamente así. Esta se utiliza en este ámbito, pero no es intrínseca al cine. Esto se debe a que, como ya hemos mencionado, la música programática busca abarcar una convergencia de todas las artes en general y transmitir contenidos artísticos que van más allá de la música. Por lo que no solo sirve para complementar al cine, sino que la música programática puede crear cine en sí misma.
Pese a que pueda resultar algo complejo de entender, la música programática puede servir, por ejemplo, para describir la contemplación de un artista de diversas pinturas, como sucede con cuadros de una exposición, una composición de Modest Músorgski. De la misma manera, Richard Strauss trató de recrear la agonía de un hombre que asciende al cielo o, por ejemplo, la obra de Don Quijote sirve para interpretar distintos pasajes de la obra de Miguel de Cervantes, en los que se utiliza la música como hilo conductor.
Música programática en la actualidad

Una vez que hayamos entendido qué es la música programática, resulta interesante también entender la traslación a su uso en la actualidad. Ya hemos comentado que, en muchas ocasiones, podemos utilizar ciertas músicas programáticas en el cine, pero como ya hemos visto a la vez también componen dos modalidades musicales distintas.
Por si nos fijamos en la música popular actual, algunos cantantes tratan de desarrollar una idea programática con una composición musical en un álbum, por ejemplo. Aunque también podemos encontrarnos con que distintos géneros musicales actuales pueden entenderse en sí como tipos de música programática. Ejemplos de esto pueden ser los caos del rock progresivo, la fusión del jazz, el New Age, el surf rock o algunos géneros techno.
Categorías de la música programática
Teniendo en consideración todo lo que hemos comentado respecto a la música programática, cabe decir que esta puede dividirse en distintos subgrupos, según el propósito para que se componga y los usos que se le dé. Como parte de esta guía sobre la música programática traemos, a continuación, las categorías de música programática que existen:
- Música incidental. Este tipo de música programática se compone en especial para acompañar las actuaciones dentro de una obra de teatro, sobre todo. También es la que se utiliza en las bandas sonoras para las películas, como ya hemos mencionado. Este tipo de música incidental busca evocar distintas imágenes, aunque va acompañada de otros medios artísticos, pero la melodía en sí tiene un carácter individual.
- Poemas sinfónicos. Este caso, hace referencia sobre todo a las composiciones para orquestas, generalmente tiene el objetivo de mostrar la idea o poema que se trata de expresar con la composición. En ella encontramos que existe una idea extramusical que es descriptiva o poética.
- Música descriptiva. En esta ocasión, este tipo de música programática busca sobre todo evocar distintos fenómenos naturales como, por ejemplo, las tormentas, la lluvia, el movimiento del mar, el sonido del viento, etcétera. También puede hacer referencia a situaciones varias, pero la idea es describir una experiencia emocional que nos transmite un concepto mediante esta composición musical.
Características de la música programática
Entendidos estos tipos de música programática que podemos encontrar, ya hemos visto que se aplican dichas composiciones a entornos y situaciones completamente diferentes. Independientemente del tipo de modalidad de música pragmática, de forma habitual, todas ellas se comprenden de esto dentro de este mismo grupo, precisamente porque comparten diversas características.
Así que estas son las características de la música programática, qué podemos encontrar en las distintas composiciones:
- La intencionalidad detrás de la música pragmática es compleja, puesto que no solo utiliza elementos intrínsecos de la estructura musical, sino que también busca mostrar referencias externas a la música, las cuales abarcan otras artes o conceptos.
- La música programática en la mayoría de ocasiones es una imagen a modo de sonido.
- El ideal romántico está muy presente en la mayoría de composiciones de la música programática, ya que, como hemos mencionado, parte de su propósito es convertirse en un lugar de encuentro para distintas artes. Una de las funciones principales de la música programática para muchos autores clásicos es su fusión con la literatura, de ahí que nazcan las categorías, por ejemplo, de los poemas sinfónicos o de la música descriptiva.
- Siempre es instrumental como llamamos comentado.
- La música programática hace referencia en todo momento a distintos elementos extramusicales.
- Este tipo de música recibe su nombre del hecho de que se basa en un programa específico y que, por lo tanto, presenta una referencia a seguir y una guía que marca la exposición de su contenido. Esto está directamente relacionado con el hecho de que busca evocar ciertas sensaciones, puesto que para ello se sigue un proceso cuidadoso a través de la composición musical.
Funciones de la música programática
Pese a que ya hemos ido exponiendo detalladamente los usos y los objetivos principales de la música programática, nos queda todavía entender cuáles son las funciones de la música programática. El ámbito y el sentimiento que pretenda evocarse siempre variarán, aunque de forma habitual todas estas composiciones compartirán un elemento de abstracción, otro de descripción y otro de imitación, tal y como exponemos a continuación:
Abstracción
En sí, la música programática puede entenderse como un tipo de música abstracta, ya que añade en sus composiciones motivos repetidos, como los leitmotiv, o distintas interpretaciones de elementos externos. Existe un alto grado de simbolismo instrumental que se lleva a cabo mediante el uso de diversos instrumentos musicales.
De forma habitual, se puede entender con que, por ejemplo, los metales evocan poder y sonidos ceremoniales, las maderas son más cálidas y época un sentimiento más amoroso, mientras que la percusión representa una amenaza y puede utilizarse a modo de estruendo para causar sorpresa o cierta oralidad.
Descripción
Además de todo esto, la música programática también busca describir una escena o una idea que no es intrínsecamente sonora. Esto quiere decir que se hace uso de la música a través de los distintos instrumentos y son sus sonidos abstractos, los que hemos mencionado en el punto anterior, los que ayudan a interpretar imágenes no sonoras.
Por ejemplo, se puede describir la luz mediante una fusión de instrumentos que hagan uso de acordes livianos. Por otro lado, se puede crear una sensación de tensión con efectos armónicos disonantes, etcétera.
Imitación
El último de los factores principales que nos lleva a crear propósitos con la música programática es este sentido de imitación. Como hemos dicho, es a través de los distintos instrumentos y los sonidos que son capaces de evocar y que tratan de imitar o simular fenómenos.
Por ejemplo, podemos utilizar una batería para crear una simulación de pasos, la melodía de un violín para imitar el canto de un pájaro, etcétera. Cada uno de los instrumentos que se utilizan en una composición de música programática busca referenciar de manera explícita a un elemento externo a la propia partitura musical, la cual también se caracteriza por su propia sonoridad.




